Huyo para no enfrentar la verdad
Huyo para no tenerte que lastimar
Huyo para no hablar de más

Huyo para no tener que fingir cada día
Fingir mi ausencia, mi vacío, mi apatía
Huyo para que tus palabras no me alcancen
no quiero que me envuelvan para que finalmente caiga
Huyo porque no quiero que digas nada
Porque no quiero escuchar todo de nuevo..
Todo lo que crees que tengas que decir,
al fin y al cabo yo muy bien lo sé.
Huyo para no tener que hablarte con esa frialdad,
Esa frialdad que te congela y después te destroza
Huyo porque hay cosas que me cuesta enfrentar,
Porque no siempre soy tan fuerte como me ves
Huyo para que dejes de aparecerte por doquier
Y trates de robarme alguna palabra, alguna mirada
Huyo porque hoy puedo decir que te quiero,
Pero no como tú esperas, nunca lo haré
Y esa es tú condena y es mi tormento